<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://ateneodemelipilla.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>ATENEO de MELIPILLA Juan Fco. Gonz&#xE1;lez</title><description>El Ateneo lleva el nombre de Juan Francisco Gonz&#xE1;lez Escobar, en honor a este destacado pintor chileno (1853-1933). La instituci&#xF3;n fue fundada en 1952 en la ciudad de Melipilla, Chile, ubicada a 70 kil&#xF3;metros al Oeste de Santiago, la capital del pa&#xED;s, por un grupo de j&#xF3;venes intelectuales y artistas de la zona.</description><link>https://ateneodemelipilla.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Viaje al Ateneo Hist&#xF3;rico</title><link>https://ateneodemelipilla.blogia.com/2017/121501-viaje-al-ateneo-historico.php</link><guid isPermaLink="true">https://ateneodemelipilla.blogia.com/2017/121501-viaje-al-ateneo-historico.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: center;"><a href="https://web.archive.org/web/20110419181246/http://ateneodemelipilla.blogia.com/"></a><strong><span style="font-size: large;"><a href="https://web.archive.org/web/20110419181246/http://ateneodemelipilla.blogia.com/">Para visitar el archivo original de este blog pulse aqu&iacute;.</a></span></strong></p>]]></description><pubDate>Fri, 15 Dec 2017 18:33:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;center&gt;&lt;strong&gt;IV Encuentro de Arte y Cultura&lt;/strong&gt;&lt;/center&gt;</title><link>https://ateneodemelipilla.blogia.com/2007/102901-centerstrongiv-encuentro-de-arte-y-cultura-strong-center.php</link><guid isPermaLink="true">https://ateneodemelipilla.blogia.com/2007/102901-centerstrongiv-encuentro-de-arte-y-cultura-strong-center.php</guid><description><![CDATA[<p>Entre los d&iacute;as 7 y 10 de noviembre (2007) la ciudad de Melipilla fue el principal escenario del &ldquo;IV Encuentro del Arte y la Cultura&rdquo; con participaci&oacute;n de escritores y artistas invitados de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Ecuador, Per&uacute; y Uruguay a los que se sumaron representantes de La Serena, Rancagua y Santiago.<br /><br />Organizado por el Ateneo &ldquo;Juan Francisco Gonz&aacute;lez&rdquo;, de Melipilla, esta reuni&oacute;n internacional tuvo como prop&oacute;sito favorecer el intercambio art&iacute;stico-cultural local, nacional e internacional, incentivando el contacto directo de sus participantes con los centros educacionales de las provincias de Melipilla, Talagante y San Antonio.<br /><br />Seg&uacute;n lo se&ntilde;al&oacute; el empresario Jaime Romanini, Presidente del Ateneo organizador, la participaci&oacute;n fue de m&aacute;s de 70 escritores y artistas nacionales y extranjeros para los cuales hubo un intenso programa de visitas a establecimientos educacionales donde los estudiantes interactuaron con ellos.<br /><br />&ldquo;Tambi&eacute;n visitamos con nuestros invitados extranjeros la tumba del poeta Vicente Huidobro, en el balneario costero de Cartagena, donde se le rindi&oacute; un homenaje, y luego la casa del poeta Pablo Neruda en la caleta de Isla Negra&rdquo;, se&ntilde;al&oacute; Romanini.<br /><br />Simult&aacute;neamente se inauguraron dos exposiciones de pintura. En la primera se expusieron trabajos de las alumnas de la Academia de Pintura del Ateneo y en la segunda obras de destacados artistas de la provincia.<br /><br />Este encuentro cultural fue auspiciado por el Gobierno Regional Metropolitano y la Municipalidad de Melipilla, y el patrocinio de empresas privadas, la Universidad del Pac&iacute;fico y el Instituto Cultural de Providencia.</p>]]></description><pubDate>Mon, 29 Oct 2007 21:31:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;strong&gt;Voces de escritores chilenos&lt;/strong&gt;</title><link>https://ateneodemelipilla.blogia.com/2006/093001-strongvoces-de-escritores-chilenos-strong.php</link><guid isPermaLink="true">https://ateneodemelipilla.blogia.com/2006/093001-strongvoces-de-escritores-chilenos-strong.php</guid><description><![CDATA[<p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><strong>La Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes fue creada en Espa&ntilde;a el 27 de julio de 1999 por iniciativa de la Universidad de Alicante, el Grupo Santander y la Fundaci&oacute;n Marcelino Bot&iacute;n. Actualmente se desarrolla bajo la tutela de la Fundaci&oacute;n Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, que preside el escritor Mario Vargas Llosa. Su objetivo es la difusi&oacute;n de la literatura y las letras hispanoamericanas en el mundo.</strong></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify">&nbsp;</p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><strong>Sus fondos &ndash; de libre acceso a trav&eacute;s de la Red- presentan m&aacute;s de 17.000 registros bibliogr&aacute;ficos en diferentes modalidades: texto (en .html o .pdf), imagen (m&aacute;s de 500 ediciones facs&iacute;miles), v&iacute;deo (con m&aacute;s de 350 piezas), audio (fonoteca con m&aacute;s de 400 grabaciones) y en varios formatos combinados (ediciones multimedia).</strong></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"></p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify" class="MsoNormal" align="justify"><strong>Como elemento permanente, se ha elegido para este sitio la selecci&oacute;n de registros de voces de escritores chilenos </strong></p><p align="justify"><strong>En el caso de la Fonoteca se trata de archivos de grabaci&oacute;n antiguos lo que justifica algunos niveles de inaudibilidad. Para elegir y escuchar pulse </strong><a href="http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?portal=3&amp;Ref=4097&amp;audio=1"><strong>AQUI</strong></a><strong> y luego sobre el nombre del autor y t&iacute;tulo de la obra.</strong> <strong>Si usted pulsa <a href="http://www.cervantesvirtual.com/index.jsp">AQUI </a>puede acceder a toda la Biblioteca, la Fonoteca y la Videoteca.</strong><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Sat, 30 Sep 2006 18:30:00 +0000</pubDate></item><item><title>Tras la huella de un visionario</title><link>https://ateneodemelipilla.blogia.com/2006/072501-tras-la-huella-de-un-visionario.php</link><guid isPermaLink="true">https://ateneodemelipilla.blogia.com/2006/072501-tras-la-huella-de-un-visionario.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: large; font-family: Arial; color: #000000; background-color: #ffffff;"><strong>&nbsp;"Expedici&oacute;n Malaspina: una frustraci&oacute;n hist&oacute;rica"</strong></span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><strong><span style="color: #ff0000; font-size: medium;"><span style="color: #000000;">Por Jaime Romanini Gainza&nbsp;</span><br /></span></strong></span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><strong>E</strong>n las postrimer&iacute;as del siglo XVIII, el Imperio Espa&ntilde;ol bajo el despotismo ilustrado del soberano Carlos IV debi&oacute; enfrentar un esc&aacute;ndalo con implicancias pol&iacute;ticas, hist&oacute;ricas y cient&iacute;ficas, que contribuy&oacute; a debilitar la monarqu&iacute;a e impidi&oacute; que &eacute;sta pudiese adoptar medidas eficaces tendientes a mejorar sus relaciones con las colonias.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Antecedentes</span></strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Desde que ascendi&oacute; al trono de Espa&ntilde;a, la Casa de Borb&oacute;n, de origen franc&eacute;s, comenz&oacute; una serie de profundas reformas destinadas a reinsertar el Imperio en calidad de una gran potencia en el mundo. Para ello, y conforme a las nuevas ideas de la Ilustraci&oacute;n, era indispensable asumir el conocimiento cient&iacute;fico como un fuerte apoyo para el desarrollo de los pueblos. Otra consideraci&oacute;n que ten&iacute;a algunos adeptos en la Corte era el inter&eacute;s de mejorar las relaciones (principalmente comerciales) con las colonias, lo que hac&iacute;a altamente necesario un mayor conocimiento de ellas.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">El soberano espa&ntilde;ol Carlos III (1759-1788) pensaba que la prosperidad estaba en estrecha relaci&oacute;n con el desarrollo de la educaci&oacute;n y la cultura, por lo tanto, impuls&oacute; la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, reform&oacute; la docencia y apoy&oacute; la difusi&oacute;n de los conocimientos. Pero a la muerte del Rey, su heredero, Carlos IV, conocido por su d&eacute;bil voluntad, y el veloz desarrollo de acontecimientos pol&iacute;ticos en Europa, cambiaron los escenarios.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">La expedici&oacute;n del marino italiano Alejandro Malaspina se relaciona con aquellas circunstancias y se sit&uacute;a en el final del per&iacute;odo de Carlos III y el inicio del reinado de Carlos IV, y aunque no fue la &uacute;nica expedici&oacute;n cient&iacute;fica emprendida por la monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola, sin duda fue la de mayor importancia de todas por el volumen de conocimientos que permiti&oacute; obtener en el terreno de la geograf&iacute;a, hidrograf&iacute;a, astronom&iacute;a, antropolog&iacute;a y de las ciencias naturales, al mismo tiempo que con ella se dejaba de manifiesto el inter&eacute;s de la Corona por sus dominios.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Malaspina</span></strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><span>&nbsp;</span></span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><span>&nbsp;</span></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Si un navegante genov&eacute;s, Crist&oacute;bal Col&oacute;n, descubriendo el nuevo continente abri&oacute; paso a los futuros conquistadores hispanos, tres siglos m&aacute;s tarde otro marino italiano encabezar&iacute;a una gran expedici&oacute;n, tambi&eacute;n espa&ntilde;ola, con la expresa intenci&oacute;n de redescubrir Am&eacute;rica, pero<span>&nbsp; </span>ahora, desde una perspectiva cient&iacute;fica, pol&iacute;tica y comercial.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Alejandro Malaspina, el hombre elegido por Carlos III para llevar a cabo tan importante misi&oacute;n para la Corona, naci&oacute; el 5 de diciembre de 1754 en el pueblo de Mulazzo, cercano a Parma, en Italia. Sus padres fueron el Marqu&eacute;s Carlo Morelo y Caterina Meli Lupi, Pr&iacute;ncipes de Soragna. Entre 1762 y 1765 vivi&oacute; en Palermo, bajo la protecci&oacute;n de su t&iacute;o, el Virrey de Sicilia. De 1765 a 1773 estudi&oacute; en el Colegio Clementino de Roma, siendo aceptado ese &uacute;ltimo a&ntilde;o para ingresar a la Orden de los Caballeros de San Juan de Jerusal&eacute;n de la isla de Malta, </span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">una magn&iacute;fica escuela n&aacute;utica. </span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Luego de su instrucci&oacute;n naval, particip&oacute; en varios combates contra los piratas del Mediterr&aacute;neo dando innumerables pruebas de su valor.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Entre 1776 y 1778 Malaspina dio la vuelta al mundo en la fragata Astrea. Seguramente ese viaje marc&oacute; su destino. En ese tiempo, el joven Malaspina pod&iacute;a sentirse orgulloso: pose&iacute;a una s&oacute;lida formaci&oacute;n cient&iacute;fica en varios campos producto de sus estudios de Plat&oacute;n, Plinio, Arist&oacute;teles, Galileo, Leibnitz, Boyle, Newton, Torricelli y otros pensadores y cient&iacute;ficos de quienes obtuvo conocimientos en diversas disciplinas. Su competencia en el arte de navegar y su valor y buen juicio eran reconocidos.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Malaspina propuso al gobierno espa&ntilde;ol una expedici&oacute;n cient&iacute;fica alrededor del mundo. Los objetivos que plante&oacute; el marino al soberano espa&ntilde;ol eran varios: obtener informaci&oacute;n cient&iacute;fica en varios campos, como la geograf&iacute;a, la historia, la astronom&iacute;a, la etnograf&iacute;a, la bot&aacute;nica y la zoolog&iacute;a; levantamiento de planos y mapas de los puertos y tierras considerados en el itinerario; y, en forma especial, observaci&oacute;n de la situaci&oacute;n pol&iacute;tica de los pa&iacute;ses visitados planteando las siguientes consideraciones al respecto:</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">- Analizar los intereses de la monarqu&iacute;a espa&ntilde;ola en los territorios de ultramar, considerando que ellos son diversos y, en muchas ocasiones, contrapuestos.&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">- Estudiar la situaci&oacute;n del sistema de comercio entre Espa&ntilde;a y Am&eacute;rica, en especial las posibles manufacturas americanas.&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">- Describir detalladamente la administraci&oacute;n espa&ntilde;ola y sus defectos.&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">- Visualizar posibles conflictos con las potencias mar&iacute;timas extranjeras en el Pac&iacute;fico.</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Alejandro Malaspina se convirti&oacute; con su empresa en uno de los m&aacute;s destacados exploradores que recorri&oacute; Am&eacute;rica durante el siglo XVIII. Se le cuenta entre esos escasos marinos intelectuales que, simult&aacute;neamente a poseer una excelente formaci&oacute;n te&oacute;rica, tambi&eacute;n ten&iacute;a los atributos de un gran capit&aacute;n a lo que sumaba una importante dosis de manejo diplom&aacute;tico.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">La expedici&oacute;n</span></strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">El 30 de julio de 1789 la expedici&oacute;n parti&oacute; desde el puerto de C&aacute;diz. Aunque todo su tr&aacute;mite administrativo fue r&aacute;pido, era una empresa largamente meditada y minuciosamente preparada. </span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">El 10 de septiembre de 1788, casi un a&ntilde;o antes, el propio Malaspina hab&iacute;a presentado ante el eficiente Ministro de Marina, don Antonio Vald&eacute;s y Fern&aacute;ndez-Baz&aacute;n, su proyecto que ten&iacute;a s&oacute;lidos fundamentos en los exitosos viajes de James Cook (1728-1779) y Jean Francois Galaup La P&eacute;rouse (1741-1788), respaldados por las coronas inglesa y francesa, respectivamente.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">En su propuesta Alejandro Malaspina no s&oacute;lo consideraba un viaje cient&iacute;fico. Hab&iacute;a tambi&eacute;n, paralelamente, un aspecto pol&iacute;tico-estrat&eacute;gico que apuntaba a obtener informaci&oacute;n sobre t&oacute;picos fundamentales para el Rey, bajo cuya soberan&iacute;a se encontraba el extenso territorio colonial de Am&eacute;rica, ambicionado por las otras potencias europeas, entre ellas Francia. En concordancia con esto, en su escrito al ministro Vald&eacute;s, el marino italiano formul&oacute; claramente sus otros objetivos: construir cartas hidrogr&aacute;ficas para las regiones m&aacute;s remotas de Am&eacute;rica; crear derroteros que pudiesen guiar con acierto la poca experta navegaci&oacute;n mercantil de la &eacute;poca; e investigar el estado pol&iacute;tico de las regiones de Am&eacute;rica, tanto en lo que concierne a sus relaciones con Espa&ntilde;a como con las otras naciones.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Aunque la historia ense&ntilde;a que, generalmente, en todas las expediciones cient&iacute;ficas, ciencia y pol&iacute;tica viajan juntas, en el caso de la empresa de Malaspina el &uacute;nico objetivo p&uacute;blico deb&iacute;a ser el cient&iacute;fico. La recolecci&oacute;n de antecedentes e informaci&oacute;n <span>&nbsp;</span>de car&aacute;cter pol&iacute;tico tendr&iacute;an car&aacute;cter secreto.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">El &ldquo;placet&rdquo; real, o sea el benepl&aacute;cito del Rey para el proyecto expedicionario, lleva fecha 14 de octubre de 1788, poco m&aacute;s de un mes despu&eacute;s de ser presentado al soberano, un hecho poco usual en la Corte en aquella &eacute;poca, seguramente debido al convencimiento del soberano de su importancia y al decidido apoyo del Ministro de Marina, don Antonio Vald&eacute;s y Fern&aacute;ndez-Baz&aacute;n. Dos meses despu&eacute;s, el 14 de diciembre muri&oacute; Carlos III. Y a los seis meses, Malaspina inici&oacute; su expedici&oacute;n. Diecis&eacute;is d&iacute;as antes de su zarpe, hab&iacute;a estallado la Revoluci&oacute;n Francesa.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Bajo &oacute;rdenes del Rey Carlos III, primero, y de Carlos IV, luego, los recursos imperiales hab&iacute;an sido&nbsp;velozmente puestos a disposici&oacute;n de Malaspina. En <span>&nbsp;</span>seis meses se construyeron las corbetas <strong><em>Descubierta</em></strong> y <strong><em>Atrevida</em></strong>, con particulares caracter&iacute;sticas: </span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">sus obras vivas fueron protegidas con l&aacute;minas de cobre para impedir la acci&oacute;n de los moluscos que se fijan en las maderas sumergidas y las perforan, y a sus fondos se les dot&oacute; de doble casco para ponerlos a resguardo de cualquier posible varada.&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Al mismo tiempo que se constru&iacute;an las naves, se realiz&oacute; una amplia pesquisa de informaci&oacute;n y antecedentes que servir&iacute;a para mejor orientar a los expedicionarios. </span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Se consult&oacute; a los cient&iacute;ficos y navegantes europeos con mayor conocimiento o experiencia en o acerca de viajes transoce&aacute;nicos y sobre instrumental cient&iacute;fico. Se pidi&oacute; opiniones y recomendaciones a la Academie des Sciences, a la Royal Society y al Observatorio de C&aacute;diz sobre los aspectos referidos al objetivo &ldquo;abierto&rdquo;, u oficial, de la expedici&oacute;n.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Se recolect&oacute; la mayor informaci&oacute;n posible de los archivos reales. </span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Fueron revisados los fondos del Consejo de Indias. Se adquiri&oacute; y/o se hizo construir ex profeso, el m&aacute;s avanzado instrumental cient&iacute;fico-t&eacute;cnico bajo la atenta supervisi&oacute;n de Malaspina en talleres de Londres y Par&iacute;s, en algunas casas especializadas de Madrid y en el Observatorio de la Marina de C&aacute;diz, incluyendo, entre ellos, relojes, cron&oacute;metros, cuadrantes astron&oacute;micos, sextantes, agujas azimutales, teodolitos y c&aacute;maras &oacute;pticas port&aacute;tiles, entre otros.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Y, simult&aacute;neamente, se seleccion&oacute;, con extraordinario cuidado, a los 204 hombres que habr&iacute;an de formar parte del viaje. Bajo las &oacute;rdenes de los comandantes de la Descubierta y de la Atrevida (Alejandro Malaspina y Jos&eacute; Bustamante y Guerra), viajaron dieciocho oficiales, dos m&eacute;dicos cirujanos, dos capellanes, un cart&oacute;grafo, tres naturalistas (Antonio Pineda, Tadeo Haenke y Luis Ne&eacute;), cuatro pilotos y seis dibujantes, en la primera nave el profesor de pintura<span>&nbsp; </span>don Jos&eacute; del Pozo y en la segunda <span>&nbsp;</span>el disecador y pintor Jos&eacute; Guio.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><span></span></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Si bien en el proyecto original se pretend&iacute;a circunnavegar el planeta, en su desarrollo se encontr&oacute; m&aacute;s conveniente cruzar dos veces el Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico para un mejor conocimiento de los territorios bajo el dominio espa&ntilde;ol.<span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">El Itinerario</span></strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">El primer contacto con tierras americanas lo hizo la expedici&oacute;n al llegar al puerto de Montevideo. Desde all&iacute; se envi&oacute; un grupo de investigaci&oacute;n a Buenos Aires. Luego las dos naves recalaron en Puerto Deseado, reconociendo la costa patag&oacute;nica (</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">que en aquel tiempo estaba bajo la jurisdicci&oacute;n pol&iacute;tico-administrativa de la Capitan&iacute;a General de Chile)</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"> y las Islas Malvinas. Bordearon el Cabo de Hornos y ascendieron por la costa del Oc&eacute;ano Pac&iacute;fico hasta San Carlos de Chilo&eacute; (Ancud), el &uacute;ltimo basti&oacute;n meridional de las posesiones coloniales.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">La derrota (trayectoria seguida por las embarcaciones) continu&oacute; por la costa del Pac&iacute;fico: visitaron Penco, Valpara&iacute;so, el archipi&eacute;lago de Juan Fern&aacute;ndez y Coquimbo con un extenso estudio al interior de los puertos mencionados.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Los barcos prosiguieron viaje hacia El Callao y, desde aqu&iacute;, hacia los puertos de Acapulco y San Blas de California. </span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Mientras los naturalistas se dedicaban al estudio detallado de las producciones de los ricos virreinatos americanos, las corbetas recorr&iacute;an el litoral, hasta alcanzar los 60&ordm; de latitud norte (Alaska), a la b&uacute;squeda del supuesto Paso del Noroeste.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><span></span></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">A fines del a&ntilde;o 1791 se prepara el detallado estudio del estrecho de Juan de Fuca que separa la isla de Vancouver de la Columbia Brit&aacute;nica, un trabajo que habr&iacute;an de completar los oficiales Dionisio Alcal&aacute; Galiano y Cayetano Vald&eacute;s durante el siguiente a&ntilde;o, segregados ya de la expedici&oacute;n. En la misma fecha &eacute;sta alcanzaba las islas Marianas y Filipinas llegando primero a la isla de Guam, para fondear luego en el puerto de Palapa y en el de Sorsog&oacute;n.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Posteriormente la Atrevida se dirigi&oacute; a China, Macao y Cant&oacute;n, puertos de extraordinaria importancia comercial, en tanto la Descubierta permaneci&oacute; en Filipinas reconociendo la costa oeste de la isla de Luz&oacute;n. </span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Ambas corbetas se encontrar&iacute;an en la bah&iacute;a de Manila el 20 de mayo de 1792, permaneciendo en dicho puerto hasta mediados de noviembre. Durante ese per&iacute;odo los naturalistas contactaron con <a href="http://www.expedicionmadidi.com/filipinas.php"><span style="color: windowtext; text-decoration: none; text-underline: none;">Juan de Cu&eacute;llar, bot&aacute;nico al servicio de la Real Compa&ntilde;&iacute;a de Filipinas</span></a> y exploraron el interior de la isla de Luz&oacute;n.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Durante el verano austral las corbetas navegaron por Nueva Guinea, Islas Salom&oacute;n, y Nuevas H&eacute;bridas; a fines de febrero de 1793 recalaron en Bah&iacute;a Dusky (Nueva Zelanda); un mes despu&eacute;s alcanzan Australia donde visitan Puerto Jackson y, durante el mes de abril, reconocieron Bah&iacute;a Bot&aacute;nica.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><span>&nbsp;</span></span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><span></span></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">De vuelta, la expedici&oacute;n complet&oacute; sus datos sobre la costa de Chile, dobl&oacute; nuevamente el cabo de Hornos, visit&oacute; por segunda vez las Islas Malvinas y el R&iacute;o de la Plata para llegar, en febrero de 1794, al puerto de Montevideo.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span></span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><span></span></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">El 21 de septiembre de 1794, m&aacute;s de cinco a&ntilde;os despu&eacute;s de su partida, las corbetas Descubierta y Atrevida fondeaban en la bah&iacute;a de C&aacute;diz y, como mal presagio, una densa neblina dificultar&aacute; su llegada. En su traves&iacute;a hab&iacute;an atracado en treinta y cinco puertos y algunos, como el de Acapulco, El Callao, Talcahuano, las Malvinas o Montevideo, visitados en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">La expedici&oacute;n no dio la vuelta al mundo, como lo hicieron las de sus referentes, Cook o La P&eacute;rouse, pero s&iacute; cumpli&oacute; una buena parte de sus cometidos: <strong>su colecci&oacute;n de cartas hidrogr&aacute;ficas era magn&iacute;fica; se hab&iacute;a llevado a cabo una interesante serie de trabajos sobre el magnetismo terrestre y la gravedad; se inspeccionaron las m&aacute;s ricas minas de M&eacute;xico y Per&uacute; evaluando sus recursos productivos y sus sistemas de explotaci&oacute;n; los naturalistas portaban una buena colecci&oacute;n de pliegos de herbario, algunas muestras mineral&oacute;gicas y un n&uacute;mero nada desde&ntilde;able de animales y una colecci&oacute;n de materiales etnogr&aacute;ficos; y, por parte de los dibujantes, se hab&iacute;a realizado un atinado trabajo iconogr&aacute;fico: casi un millar de im&aacute;genes entre plantas, animales, paisajes, tipos etnogr&aacute;ficos, ritos y tradiciones y un inmenso &aacute;lbum de los territorios coloniales pertenecientes a la Corona. Sobre todo, se recopil&oacute; una ampl&iacute;sima informaci&oacute;n sobre las relaciones comerciales y el gobierno de la Am&eacute;rica espa&ntilde;ola.</strong>&nbsp;</span><strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></strong></p><p><strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span></strong><strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">El regreso</span></strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Alejandro Malaspina conocer&iacute;a la gloria tras su llegada a C&aacute;diz, al punto de considerarse su nombre para ocupar el cargo de Ministro de Marina.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Producto de la visi&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica que obtuvo como resultado de la misi&oacute;n secreta de su expedici&oacute;n, Malaspina concluy&oacute; que lo m&aacute;s conveniente para el reino era crear con las colonias una Confederaci&oacute;n de Estados. Pensaba que deb&iacute;a abandonarse el dominio militar directo y, paralelamente, construirse una s&oacute;lida relaci&oacute;n comercial.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Luego de ser ascendido a Brigadier, Malaspina expuso sus ideas respecto al futuro de las colonias, las mismas que hab&iacute;a madurado durante su viaje y, a pedido de la Reina Mar&iacute;a Luisa, traz&oacute; un plan de gobierno que en una de sus partes dec&iacute;a en relaci&oacute;n al estado del Imperio: <strong><em>"El erario arruinado, la Naci&oacute;n empobrecida y sin moral alguna, el comercio estancado, los Ej&eacute;rcitos y la Marina formados por gentes violentas e incapaces de obrar con autoridad".</em>&nbsp;</strong></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">El informe de Malaspina molest&oacute; al arrogante, ambicioso e intrigante Manuel de Godoy y &Aacute;lvarez de Feria R&iacute;os Zarosa, el Primer Ministro. Este hab&iacute;a asumido el cargo en 1792 &ndash; cuando la expedici&oacute;n llevaba algo m&aacute;s de la mitad de su periplo cumplido - e iniciado la guerra con Francia luego de morir en la guillotina Luis XVI. Era favorito de Carlos IV y protegido de su esposa, la Reina Mar&iacute;a Luisa de Parma &ndash; que pidi&oacute; el informe al marino-, la misma que, a su vez, ejerc&iacute;a una manifiesta influencia sobre el soberano, del cual era prima carnal por l&iacute;nea paterna y pariente cercano por la materna.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Las fuertes cr&iacute;ticas de Malaspina golpearon directo a la gesti&oacute;n gubernamental que encabezaba, en ese momento Godoy, circunstancia que lo llev&oacute; a urdir una intriga cortesana de la que el gran navegante no supo cubrirse. As&iacute; el Primer Ministro consigui&oacute; acusarlo de conspirar contra el Rey. El marino fue detenido, juzgado y encarcelado en abril de 1796 en el castillo de San Ant&oacute;n, en La Coru&ntilde;a.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Del &eacute;xito, producto de un esforzado trabajo, y con una impecable hoja de vida, Malaspina pas&oacute; a la condici&oacute;n de acusado y debi&oacute; enfrentar el descr&eacute;dito y la prisi&oacute;n. Sus escritos fueron considerados como <strong><em>"demasiado adictos a las m&aacute;ximas de la Revoluci&oacute;n y la anarqu&iacute;a".</em></strong><em> </em>Condenado a diez a&ntilde;os y un d&iacute;a de reclusi&oacute;n, tras cumplir seis, y por influencia de Napole&oacute;n, que ostentaba el cargo de Primer C&oacute;nsul de la Rep&uacute;blica francesa, su pena fue trasformada en destierro a su Italia natal, donde falleci&oacute; el 9 de abril de 1810.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Conclusiones</span></strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">El enorme esfuerzo de Malaspina y sus hombres, su trabajo cient&iacute;fico y pol&iacute;tico de incre&iacute;ble visi&oacute;n y los cuantiosos recursos financieros que para la Corona espa&ntilde;ola implic&oacute; la expedici&oacute;n fueron desaprovechados por &eacute;sta. Los documentos fueron ocultados. Hubo intentos de destruirlos en su totalidad, y aunque parte importante de ellos nunca fue encontrada algunos se les preserv&oacute; en la Direcci&oacute;n de Hidrograf&iacute;a de Madrid, public&aacute;ndose <span>&nbsp;</span>reci&eacute;n en 1885, casi un siglo despu&eacute;s.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&iquest;Qu&eacute; circunstancias determinaron que Malaspina y su empresa expedicionaria tuviese tan inesperado como incre&iacute;ble desenlace?&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Hay que se&ntilde;alar al respecto que si bien el proyecto cient&iacute;fico- pol&iacute;tico de Malaspina fue una decisi&oacute;n de Carlos III (1788), tomada bajo la proyecci&oacute;n del contexto hist&oacute;rico de sus d&iacute;as, la Ilustraci&oacute;n, y luego respaldada por su hijo y sucesor Carlos IV, la Revoluci&oacute;n Francesa (1789) fue un acontecimiento que alter&oacute; a Europa y cambi&oacute; radicalmente los escenarios pol&iacute;ticos, los mismos que para el marino resultaban distantes o de los que no se sent&iacute;a part&iacute;cipe.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Los historiadores coinciden en que con la muerte de Carlos III, el 14 de diciembre de 1788, termin&oacute; el reformismo ilustrado en Espa&ntilde;a. El estallido de la Revoluci&oacute;n Francesa siete meses despu&eacute;s, el 14 de julio de 1789, hecho marcado por la Toma de la Bastilla, provoc&oacute; verdadera conmoci&oacute;n en la Corte espa&ntilde;ola -- por su ascendencia gala y su vinculaci&oacute;n directa con su monarqu&iacute;a -- , convirtiendo el reinado de Carlos IV en un periodo mucho m&aacute;s conservador que el de su padre. </span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">A&ntilde;os despu&eacute;s, la invasi&oacute;n francesa a Espa&ntilde;a arrastrar&iacute;a a ese pa&iacute;s a un ciclo de revoluci&oacute;n y reacci&oacute;n que marcar&iacute;a el siglo siguiente, sin dejar espacio alguno para avanzar en un reformismo sereno como el que hab&iacute;a desarrollado Carlos III.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">En el anterior contexto, la idea de Malaspina de crear con las colonias una Confederaci&oacute;n de Estados, sumado a sus an&aacute;lisis, comentarios y cr&iacute;ticas sobre la situaci&oacute;n de la Corona, su gobierno y su conducta, entre otros aspectos, fueron los fundamentos para que el Primer Ministro Godoy, directamente afectado por tales argumentaciones, lo acusara de conspirar contra el Rey, en una reacci&oacute;n que buscaba defender su hasta ese momento s&oacute;lida posici&oacute;n pol&iacute;tica interna y externa. </span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">A&ntilde;os m&aacute;s tarde, el mismo Godoy negociar&iacute;a con Napole&oacute;n el reparto de Portugal, (Tratado de Fontainebleau, octubre de 1807) y, a espaldas de Carlos IV, la posibilidad de un principado para &eacute;l en el sur del invadido pa&iacute;s.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><span>&nbsp;</span></span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><span></span></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">S&oacute;lo recientemente se ha comenzado a valorar la informaci&oacute;n que obtuvo esta expedici&oacute;n, de la mayor importancia en la Ilustraci&oacute;n espa&ntilde;ola. As&iacute;, en septiembre de 2004, la Editorial Universitaria, de Chile, public&oacute; el libro &ldquo;La Expedici&oacute;n Malaspina en la frontera austral del imperio espa&ntilde;ol&rdquo; de don Rafael Sagredo y don Jos&eacute; Ignacio Gonz&aacute;lez, excelente trabajo que contiene los manuscritos de esta expedici&oacute;n relacionados con Chile y un an&aacute;lisis de ellos.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Los autores se&ntilde;alan: <strong><em>&ldquo;<span>La primera caracter&iacute;stica que es preciso hacer notar al abordar el tema de la presencia de la expedici&oacute;n encabezada por Alejandro Malaspina en la frontera meridional del imperio espa&ntilde;ol, es que este no es un asunto que haya merecido la atenci&oacute;n de los estudiosos de nuestra historia. Lo dicho nos permite afirmar que no existe ning&uacute;n trabajo que aborde el problema de manera sistem&aacute;tica y de</span> <span>acuerdo con las exigencias de la historiograf&iacute;a actual, entre las cuales se cuenta el trabajo interdisciplinario cuando as&iacute; lo requiere el objeto de estudio. Por el contrario, los escasos textos sobre la fase chilena de la empresa ilustrada solo son cr&oacute;nicas que la reconstruyen en sus hechos esenciales, sin ninguna pretensi&oacute;n anal&iacute;tica</span>&rdquo;.</em></strong></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Finalmente debe destacarse que Malaspina en una visi&oacute;n ajena al contexto de la pol&iacute;tica dom&eacute;stica de su pa&iacute;s, demostr&oacute; estar plenamente consciente de que el ejemplo de la Revoluci&oacute;n en la Am&eacute;rica inglesa era un precedente peligroso para Espa&ntilde;a. Los hechos as&iacute; lo demostraban. Desde 1775 Inglaterra y sus colonias enfrentaban un per&iacute;odo irreconciliable. En 1776 las colonias unidas en Norteam&eacute;rica hab&iacute;an declarado su Independencia y organizado la resistencia armada nombrando a George Washington a la<span>&nbsp; </span>cabeza del ej&eacute;rcito. La guerra se prolongar&iacute;a hasta 1881. La internacionalizaci&oacute;n del conflicto perjudic&oacute; los intereses de Gran Breta&ntilde;a y favoreci&oacute; la construcci&oacute;n de los nuevos Estados Unidos de Am&eacute;rica.</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Es casi seguro que del an&aacute;lisis y proyecci&oacute;n de lo ocurrido a los ingleses y sus colonias surgi&oacute; en Malaspina la inquietud por llevar a cabo una expedici&oacute;n con doble prop&oacute;sito: cient&iacute;fico y pol&iacute;tico. Y realizada &eacute;sta, el conocimiento directo de las realidades espec&iacute;ficas de territorios diversos que le brind&oacute; tan gigantesca empresa lo impuls&oacute; a su propuesta pol&iacute;tica que plante&oacute; en su informe a la Reina Mar&iacute;a Luisa: instaurar para Am&eacute;rica hispana una nueva pol&iacute;tica destinada a dar mayor participaci&oacute;n a sus habitantes en la toma de decisiones. De esa forma, pensaba el marino, se neutralizar&iacute;a los naturales deseos independentistas.&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">No es de extra&ntilde;ar, por tanto, que diversos autores, como Antonio Menchaca o Bruno Ferrari Bono, hayan visto en los axiomas pol&iacute;ticos de Malaspina una influencia que se reflej&oacute; en el movimiento emancipador de las colonias de ultramar.</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&iquest;Qu&eacute; hubiese ocurrido con la historia de Hispanoam&eacute;rica de materializarse las ideas de Malaspina? Queda la interrogante&hellip;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Melipilla, Julio de 2006</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p>--------------</p><p><strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Bibliograf&iacute;a</span></strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"></span><strong><em><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&ldquo;La Expedici&oacute;n Malaspina en la frontera austral del Imperio Espa&ntilde;ol&rdquo;, Sagredo y Gonz&aacute;lez, Editorial Universitaria, Chile, 2004</span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"> </span></em></strong></p><p><strong><em><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&ldquo;Alessandro Malaspina Meli Puli&rdquo;, Sebastiano Milessi, Revista Mar, de la Liga Mar&iacute;tima de Chile</span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"> </span></em></strong></p><p><strong><em><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&ldquo;Antonio Malaspina, la mayor expedici&oacute;n espa&ntilde;ola del siglo XVIII&rdquo;, Emilio Soler Pascual</span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">-</span></em></strong></p><p><strong><em><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&ldquo;Los fot&oacute;grafos de la expedici&oacute;n Malaspina&rdquo;, A. B&eacute;cquer Casaballe</span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;</span></em></strong></p><p><strong><em><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">&nbsp;&ldquo;La expedici&oacute;n Malaspina&rdquo;. Esteban Lerardo</span></em></strong></p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><strong><span style="font-size: 11pt; color: red; font-family: Arial;"></span></strong></span></p><p>-------------</p><p><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial; color: #000000;"><strong><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;">Enlaces externos sobre el tema:</span></strong></span></p><p><strong><em><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><a href="http://marenostrum.org/bibliotecadelmar/historia/malaspina/">Biblioteca del Mar</a></span></em></strong></p><p><strong><em><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alejandro_Malaspina">Wikipedia: Alejandro Malaspina</a></span></em></strong></p><p>-------</p><p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: medium;"><strong><span style="line-height: 1.2em;">Editor General del blog:</span></strong></span></p><p><span style="font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: medium;"><strong>Manuel Fuentes Wendling</strong></span></p><p><strong><em><span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"><br /></span></em></strong></p>]]></description><pubDate>Tue, 25 Jul 2006 21:09:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://ateneodemelipilla.blogia.com/2006/072301.php</link><guid isPermaLink="true">https://ateneodemelipilla.blogia.com/2006/072301.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: center;"><strong>&nbsp;</strong></p> <p style="text-align: center;">&nbsp;</p><p style="text-align: center;"><br /> <strong>&nbsp;</strong></p>]]></description><pubDate>Sun, 23 Jul 2006 00:33:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;em&gt;Oriana Pavez Zurita&lt;/em&gt;</title><link>https://ateneodemelipilla.blogia.com/2006/052805-emoriana-pavez-zurita-em.php</link><guid isPermaLink="true">https://ateneodemelipilla.blogia.com/2006/052805-emoriana-pavez-zurita-em.php</guid><description><![CDATA[<p><p><p><p><p><p><p><strong>Brusco despertar</strong></p><p>Barrotes con tiempo<br />marcan mi paso<br />clavando las huellas<br />que me he ido dejando.<br />Mi escudo enjambrado<br />en cactus y flores,<br />estaba quieto, contando colores,<br />borrando recuerdos, aromas,<br />dormidas siluetas.<br />Maquillando perennes lágrimas<br />en caducas sonrisas,<br />silenciando los ecos,<br />que repetían en pretérito imperfecto,<br />el verbo nacido.</p><p>A mi sangre araucana, la han despertado,<br />reabriendo heridas que estaban selladas,<br />despierta mi esencia, golpeando con ira,<br />el tiempo que no vuelve.<br />Se ensancha mi pecho,<br />estrangulando  la hiel<br />agolpada en mi garganta<br />con cada negativo que revela mi mente<br />sin raíces, sin verbos, sin aromas,<br />sin voz. </p><p><strong>Charla de la mente</strong> </p><p>Se hunde el pensamiento,<br />añorando ser sumergido<br />en un mar de creatividad,<br />deslizándose sien contra sien<br />encendiendo los apagados recuerdos.</p><p>Ya no me queda canto,<br />replica la memoria.<br />Se acumulan quejas de todos los olvidados,<br />emerge revelando la voz<br />para inmortalizar a los ausentes.</p><p>Se ha perdido la mística,<br />de Quijotes, caballeros,<br />princesas y castillos,<br />a golpes de clicks e imágenes,<br />las manos deben ser más hábiles<br />que la muerte.</p><p>¿A dónde fueron a detenerse<br />los autos de cartón,<br />después de su última carrera,<br />a qué mar navegaron<br />los barcos de papel ?<br />¿En qué baúl de recuerdos<br />quedó la muñeca de trapo ?<br />Si no perduran ni los recuerdos,<br />Ni los baúles.<br />¿A qué montaña fuiste a morir,<br />caballito de palo<br />después de haber sido compañero<br />de vaqueros, indios,<br />Zorros y malandrines<br />sin ley ni límites ?<br />Cual ermitaño olvidado<br />en tu propia existencia.<br />Corre el anillo, corre el anillo,<br />corre solitario.</p><p>Tabas tabitas, huesos al basurero<br />rondas de niños, rondas sin niños<br />brazos caídos.</p><p>Se hunde el pensamiento<br />deslizándose sien contra sien,<br />emerge y aflora<br />sin encontrar el tesoro<br />perdido de antaño.</p><p><strong>Mujer de todas las épocas</strong> </p><p>Son como aguas cristalinas,<br />en constante movimiento,<br />sin espacio, sin tiempo,<br />sin vida propia.</p><p>Eres en tu morada<br />enfermera, educadora, economista,<br />amante sin previa cita,<br />sin el privilegio de sucumbir.</p><p>Eres un diamante, única en tu especie.<br />Deja que los ríos, que bajan<br />por tu faz<br />sigan si cauce, y que no se hundan,<br />al vapor de la tetera<br />perdiéndose en el azul infinito<br />tus largas conversaciones en soledad<br />no las sellen tus labios cautivos,<br />que no desvistan tus sueños<br />como tú desnudas una papa<br />y los mudos espectadores<br />de tus libidinosos bailes<br />con la rutina.</p><p>Sean las cuatro paredes de tu hogar<br />que no te ensalcen, con cerrado<br />aplauso en silencio.</p><p>Eres forjadora del mañana,<br />tienes la sabiduría en tus labios,<br />de tus manos brota el remedio,<br />en tu mirada, resurge la fuerza<br />para sobrevivir.<br />Eres, Mujer.</p><p><strong><em>(Del libro Vuelos literarios 3. Publicado el año 2001)</em></strong><br /></p></p></p></p></p></p></p>]]></description><pubDate>Sun, 28 May 2006 02:06:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;em&gt;Rub&#xE9;n Mallea Llanos&lt;/em&gt;</title><link>https://ateneodemelipilla.blogia.com/2006/052804-emruben-mallea-llanos-em.php</link><guid isPermaLink="true">https://ateneodemelipilla.blogia.com/2006/052804-emruben-mallea-llanos-em.php</guid><description><![CDATA[<p><p><p><p><strong>Río</strong></p><p>Río como si tuviera<br />un sol profundo<br />en el fondo de mi alma.<br />Una luna llena en la memoria,<br />fuente dulce de agua, el corazón.<br />Camino en la alegría<br />y corro cual animal en la pradera<br />¡Todos mis sueños se han cumplido!<br />Río, río, en esta pena...</p><p><strong>No he podido hallarte</strong></p><p>No he podido hallarte<br />en medio del camino,<br />por más que busque tus manos,<br />en la soledad del frío.<br />¡Y esta angustia que florece<br />como cardo en el sendero!<br />No me canso de buscarte<br />para gritarte un te quiero<br />con el alma y con la sangre<br />aunque la vida me cueste<br />llanto, rito, pena, muerte<br />Y el día se me termine<br />y yo no he podido hallarte!</p><p><strong>Hechizos</strong></p><p>El cristal del cielo<br />rompe su alcancía de luz<br />y despierta a la noche.<br />La tarde concluye sus horarios<br />dando paso a las sombras<br />que me habitan por siempre.<br />Cuncumén entre nieblas<br />como fuego en el alma,<br />va encendiendo recuerdos<br />que despiertan los sueños.<br />Hoy, vejez ya caminada,<br />me inunda la memoria<br />Y la lágrima baja con todos sus motivos...</p><p><strong>No habitan más palabras</strong></p><p>No caben las palabras en la página en blanco<br />y están todas las voces guardadas en la boca.<br />A veces, el silencio, dice todas las cosas.</p><p>La noche, el día, el sueño, ya no tienen motivos.<br />Quizás, no haya razones para llevar la vida.<br />Entiendo por qué apenan los años que me restan.<br />No puedo soportar tu ausencia de mis manos.<br />No tocarte, me duele. Me angustia el contemplarte.<br />Estás siempre a mi lado, pegada a la memoria.</p><p>¿Quién pudiera entregarme la llave de tu alma,<br />para abrirla despacio, con estas manos viejas?<br />Están todas las sombras despertadas al llanto.</p><p><strong><em>( Del libro Vuelos literarios 3. Publicado el año 2001</em></strong><br /></p></p></p></p>]]></description><pubDate>Sun, 28 May 2006 01:50:00 +0000</pubDate></item><item><title>&lt;em&gt;M&#xF3;nica Cerda Guzm&#xE1;n&lt;/em&gt;</title><link>https://ateneodemelipilla.blogia.com/2006/052803-emmonica-cerda-guzman-em.php</link><guid isPermaLink="true">https://ateneodemelipilla.blogia.com/2006/052803-emmonica-cerda-guzman-em.php</guid><description><![CDATA[<p><p><p><p><p><strong>Mi día</strong></p><p>Cuando estoy sola conmigo misma<br />no quiero trepar por la vida.<br />Día a día voy moldeando mi ser<br />cual artesana soñadora<br />con penas, alegrías y sinsabores,<br />amores y fracasos me esperan día tras día.<br />Mas, nunca me dejo vencer<br />esperando el siguiente latigazo<br />para ver si vivo o me dejo morir.<br />Ahora deseo otra vez renacer,<br />germinar cual pequeña semilla,<br />florecer a la vida esperando,<br />quizás, un destello de felicidad .</p><p><strong>Cicatrices</strong></p><p>Tantas cicatrices llevo en mi alma<br />que una más no me daña;<br />tajos al desnudo<br />desmenuzan mi existencia<br />dejando a su paso <br />un amargo dolor.<br />Dolor que cala mis huesos,<br />corroe mi sentir,<br />sangra mi corazón.<br />Gota a gota caen finos hilos púrpura<br />dejando una huella imborrable<br />que día a día amarga más.<br />Mi estructura se agita<br />esperando, tal vez,<br />el dulce remanso<br />a mi alma atormentada.</p><p><strong><em>( Del libro Vuelos literarios 3. Publicado el año 2001)</em></strong><br /></p></p></p></p></p>]]></description><pubDate>Sun, 28 May 2006 01:42:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
